31.05.2009
POSTED IN El Álbum, showcase | 3 COMMENTS TAGS : Canciones en busca de Artistas, Jaime Roldan, Martinez Ares, Quizás no lo hicimos tan mal, Unidad de Canciones Intensivas
A veces nos pasamos la vida haciendo planes, para descubrir finalmente que la mayoría apenas se cumplen. Nos tomamos nuestro tiempo en reflexionar sobre ello, en buscar una solución rápida a lo que está predestinado a solucionarse por sí solo. Al final la vida siempre te sorprende. Y normalmente no estamos tan preparados como parece.
Esta canción nace con esa idea en la mente. Con el paso de los años, uno echa la vista atrás y recuerda todos los errores que cometió. Obsesionado con programar cada paso en una relación, uno termina olvidando el lenguaje más sencillo, el sentido más primitivo de dos personas que se quieren. Y entre augurios, doctrinas y laberintos, vamos perdiendo el rumbo y lo más importante, la verdadera razón que nos trajo allí. Pecados de juventud, tal vez. Pero esa mirada al pasado no es fría ni reprochable, al contrario. Es honesta y reveladora. Ahora nace de la experiencia, del que observa con nostalgia lo que pudo ser y no fue. Y es entonces cuando aprendes a vivir.

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El conflicto en Oriente Medio se ha integrado en nuestros informativos de tal forma que lo observamos con una cotidianeidad muy peligrosa. Sin reparar en la gravedad del asunto, nos basta con culpar a unos o a otros según convenga y rápidamente pasamos a colocarles la etiqueta de “enemigos”. Deshacemos gobiernos y atacamos países según interese, y lo peor que al final no hay democracia que florezca tras las ruinas. Siempre acaba reinando el odio. Siempre acaba pagando el pueblo. Al final ya no quedan lágrimas para tanto dolor. Sólo aire, que quema, que va y viene entre la nada.


“Me quema el aire” es una canción por desgracia de rabiosa actualidad. Desde el primer momento tuve claro que su estribillo debía ser un grito desgarrador y universal. Y qué mejor forma de expresarlo que a través del flamenco. Manuel Delgado posee una de las voces jóvenes más emocionantes que jamás había escuchado y no era la primera vez que trabajábamos juntos. En cuanto tuve escrito el estribillo su imagen me vino a la cabeza. El contraste que supondría con la voz y la ternura de Rania imprimiría un carácter único al tema. Entonces apareció la idea de realizar dos versiones de la canción.




