1.06.2009
POSTED IN El Álbum, showcase | 4 COMMENTS TAGS : Canciones en busca de Artistas, Fernando Arduan, Jaime Roldan, Unidad de Canciones Intensivas, Voy contigo
Era un día gris, hace unos tres años, cuando llegué a casa con una melodía en la cabeza. La toqué varias veces al piano, golpeando las teclas como quien llama a las puertas de la sospecha, pero con la infinita esperanza de no encontrarla en boca de otro autor. Escribí varias frases al azar, ayudadas por el desánimo con que amaneció el día. “Hoy que cuesta empezar, y el silencio te ha visto llorar. Y en el duelo entre el mundo y tu voz, voy contigo”. Atascado en mi propia improvisación, continué un buen rato enfrascado en esta persecución, dictadora en mano, sin historia, camino ni dirección, solamente impulsado por algún repentino sentimiento solidario con forma de primera estrofa, pero apenas definido. Aunque anoté algunas ideas más sin mayor trascendencia, al rato quedé vencido por el conflicto y decidí abandonar aquel arranque prometedor en la despensa de mi grabadora. Hasta hace un año.
Hundido por una situación insostenible y con mi madre en la UCI debatiéndose entre la vida y la muerte, era imposible trabajar. Para nosotros todos los días eran igualmente grises, y las horas en los pasillos del hospital se hacían eternas. Allí surgió la idea de este álbum, con el deseo de reemplazar aquel espantoso escenario donde nos dábamos cita tantos familiares intercambiando desdichas. Volví a casa una tarde y recordé aquella melodía. Los médicos, en una completa excepción y rebelados contra su propio pesimismo, nos habían comunicado que a pesar del feroz diagnóstico y las pocas expectativas de vida, ella seguía luchando. Entonces recuperé aquella idea torcida y descarriada y la convertí en canción. Sin más experimentos ni dudas. Vi claro el camino, con la certeza del que ama y piensa con el corazón.
“Voy contigo” habla de la fe incondicional en las personas. Es una apuesta personal por cada uno de nosotros, por llegar hasta el final juntos. No sólo por acompañarte físicamente, más bien por estar de tu lado en cualquier desafío o batalla que la vida te plantee. Por no rendirte jamás ni dejar que yo lo haga.








El conflicto en Oriente Medio se ha integrado en nuestros informativos de tal forma que lo observamos con una cotidianeidad muy peligrosa. Sin reparar en la gravedad del asunto, nos basta con culpar a unos o a otros según convenga y rápidamente pasamos a colocarles la etiqueta de “enemigos”. Deshacemos gobiernos y atacamos países según interese, y lo peor que al final no hay democracia que florezca tras las ruinas. Siempre acaba reinando el odio. Siempre acaba pagando el pueblo. Al final ya no quedan lágrimas para tanto dolor. Sólo aire, que quema, que va y viene entre la nada.

“Me quema el aire” es una canción por desgracia de rabiosa actualidad. Desde el primer momento tuve claro que su estribillo debía ser un grito desgarrador y universal. Y qué mejor forma de expresarlo que a través del flamenco. Manuel Delgado posee una de las voces jóvenes más emocionantes que jamás había escuchado y no era la primera vez que trabajábamos juntos. En cuanto tuve escrito el estribillo su imagen me vino a la cabeza. El contraste que supondría con la voz y la ternura de Rania imprimiría un carácter único al tema. Entonces apareció la idea de realizar dos versiones de la canción.




